El poder de las palabras

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El bienestar en la cultura

. Publicado en El poder de las palabras

Maurits-Cornelis-Escher200

Si bien La Mojarra Desnuda ya había incursionado en temas del Psicoanálisis (ver trabajos de Silvia Amigo sobre el Potlatch y de Gabriel Belucci “Sobre una estética del intervalo”), es con este texto de la Dra. Patricia Weigandt que inauguramos la sección “El poder de las palabras”. El tema abordado ya fue objeto de estudio de la autora en un reciente libro, Pariré Centauros, comentado aquí en la sección “Brolis”. Esta nueva incursión fue escrita para integrar la obra Bien/Mal estar en la Cultura, publicada por la Asociación Psicoanalítica Argentina a través de Lugar Editorial (2012). 

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Hacia una estética del intervalo

. Publicado en El poder de las palabras

thirsty Victor_Iglesias200

Desde el comienzo mismo del psicoanálisis, Freud se encontró en la clínica con que la posibilidad de hacer hablar los síntomas, y a la postre incidir en ellos, venía dada por la puesta en acto de una lógica singular: allí donde la realidad del síntoma se presentaba cerrada –y muda–, anudarle una escena segunda permitía interrogarlo. Freud definió el deseo, por otra parte, como la circulación de una cantidad entre las huellas. La eficacia del dispositivo analítico reside, por lo tanto, en la puesta en funciones de un intervalo, idea retomada y desarrollada por Lacan, quien caracterizó al sujeto por su estructura intervalar. El artículo de Gabriel Belucci indaga algunas consecuencias de esta lógica en la experiencia analítica y en la ética del psicoanálisis.

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Forma y función del intercambio en las sociedades arcaicas

. Publicado en El poder de las palabras

litografia

Notas sobre el “potlatch”

Por Silvia Amigo*

En el capítulo anterior nos detuvimos en la consideración de una tela célebre de René Magritte. Pareciera que “La condición humana” (tal es el título que el pintor eligió para su cuadro) tiene que ver con el intento de alcanzar, a través de un agujero bordeado y enmarcado prolijamente, algo que no es lo real del paisaje, sino lo que vuelve a nosotros como alcanzable de ese paisaje, por medio de una representación. En el lugar donde podría entreverse el paisaje, el artista ubica un bastidor ­que hace cuadro dentro del cuadro­- donde se ha pintado una reproducción del paisaje. Por estar perdido, el paisaje puede ser suplido por una representación de la quedisfrutamos.